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Eyaculación precoz; ¿cómo saber si mi pareja la tiene?

Una persona tendría eyaculación precoz cuando cumple con los siguientes criterios

Según el manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM V); libro que aumenta considerablemente de tamaño con cada edición y que dicta que es lo normal y que es lo patológico, una persona tendría eyaculación precoz cuando cumple con los siguientes criterios:

  1. Un patrón persistente o recurrente de eyaculación que ocurre durante la actividad sexual en pareja, aproximadamente un minuto después de la penetración vaginal y antes de lo que el individuo desea.

  2. El síntoma en el criterio A debe haber estado presente por al menos 6 meses y debe ser experimentado en casi todas o todas las ocasiones de actividad sexual.

  3. El síntoma del criterio A provoca malestar clínicamente significativo en el individuo.

  4. La disfunción sexual no se explica mejor por otro trastorno mental no sexual o como consecuencia de problemas severos a nivel relacional u otros estresores y no es atribuible a los efectos de alguna substancia/medicación u otra condición médica.

La buena noticia es que al describirse como algo que ocurre solamente en la penetración vaginal; todos los homosexuales no tienen eyaculación precoz independiente de lo que duren! La mala noticia es que el famoso manual regula la práctica psiquiátrica en Estados Unidos y en gran parte del mundo, siendo considerados por muchos la Biblia de los “expertos en salud mental”.

Otra mala noticia es que culturalmente –y sobre todo en el ámbito de la sexualidad- parecemos estar “enfermos de normalidad”; buscando que los profesionales nos digan que está bien, que está mal y si somos normales o tenemos algún “trastorno mental”. Ante esto, puede que una persona que generalmente dure menos de un minuto, sin que esto le genere necesariamente un problema, lea las páginas del gigantesco manual (mientras más trastornos se inventen; mas “soluciones” se pueden vender…) y el criterio C aparezca de forma casi automática.

La idea a la base es que el sexo es como una tarea llena de reglas, tiempos, metas y etapas que todos deberíamos cumplir de manera bastante similar; si no cumplimos con el modelo podemos sentirnos enfermos o ser diagnosticados con un trastorno mental. Si nunca se hubiera construido (en los años 60) esta disfunción –altamente rentable para los expertos y las farmacéuticas- lo más probable es que las personas se habrían adaptado; buscando otras formas de placer y no restringiéndolo a cuantos segundos dura un pene dentro de la vagina antes de la eyaculación.

Desde mi punto de vista ahí está en gran parte el problema; limitar y determinar nuestrasatisfacción sexual en base a criterios externos que nos dicen que es lo normal o lo patológico.

Un mini experimento personal: hace un par de semanas escribí en mi cuenta de twitter: “orgasmo precoz femenino; ¿la nueva disfunción sexual?”. El mismo día en la tarde, me llegó el siguiente mail de una mujer de 22 años: “Hola Rodrigo, te sigo en twitter y vi que escribiste algo sobre el orgasmo precoz femenino. La verdad es que yo generalmente termino muy rápido y antes que mi pareja. No sabía que fuera una disfunción sexual, pero cuando lo leí me di cuenta de que puede que yo tenga eso. Me gustaría saber cómo tener una hora contigo para solucionar el problema…”

 

 

Autor: Rodrigo Jarpa.